El aparato auditivo de un bebé se termina de formar después del tercer mes de embarazo. Los especialistas afirman que a partir de ese momento, el bebé ya puede oír, aunque solo alcanza a distinguir un pequeño porcentaje de las ondas sonoras, debido a que son amortiguadas por el líquido amniótico y las capas de tejido de la mamá. Justamente al nacer, una de las primeras pruebas que se hace es la de audición, para detectar problemas.

En los primeros meses, los problemas de audición más comunes son la otitis. Hay dos tipos: la otitis externa de verano, la cual no causa una gran pérdida auditiva, y la otitis media- aguda de invierno, la cual es mas grave porque puede causar perdida de audición. Las otitis serosas son cuando se acumula moco adentro del oído del bebe, y también puede causar infecciones o perdidas parciales de audición.

Durante los primeros tres meses se recomienda observar a los bebés, le deben sorprender los ruidos en lo que se denomina “reflejo coclear”. Esto los hace despertar cuando están dormidos y escuchan un ruido fuerte y sorpresivo.